Thursday, October 02, 2008

EL DESVELO

Cuando menos lo pensaba se me apareció el medio día rubio como siempre. No había dormido muy bien la noche anterior y los pensamientos merodeaban en mi mente como cajitas de pandora en pinganilla. El caso fue que de no dormir me di en pensar cosas extrañas, tales como por qué a los zancudos no les gusta mi sangre. No importa si duermo vestido, con pijama o en pelota, los malditos zancudos no me pican ni por la gran puta.

Cosa extraña porque en los sesenta esos hijos de puta de veras que me quitaron la vida (aún recuerdo vívidamente aquellas noches perras en el Pimental, cuando hasta enterrado en la arena a la orilla de la playa, se las arreglaban para picarme), y hoy no me pican, pero eso sí, joden, joden y joden con ese su zumbido remaldito que aprendieron en los días que pasaron en el infierno.

Yo creo que lo que pasó fue que me inmunizaron en los sesenta y ahora se ha transmitido de generación en generación, zancudo tras zancudo, la enseñanza de no picar al tal Alfredo.

Bueno, pero siguiendo con mi relato, como no pude dormir anoche, mi mente voló hasta los confines del universo, allí donde ni las aguilas se atreven, allí donde se caga hasta el más macho, y precisamente en ese lugar, en lo más increíble de la vida misma...

Vi la sombra de aquel beso
que le di a aquella muchacha
en el parqueo de un Drive Inn
en le Boulevard de Los Héroes
(Sí, la que me dijo
que sólo me iba a
dar uno
para que dejara de joder,
y después ya no me quería soltar,
cosas de la vida tú sabes...),
y sentado en la orilla del universo
acaricié su pelo de seda
y su piel de terciopelo,
y cuál no sería mi sorpresa
que cuando regresé,
ya me había dormido...
con la esperanza
de que un día volvería a verla
a ella, a ella...


A ella que me dio ánimo
de seguir siendo hombre

por el resto de mis días,
a ella que cubrió sus ojos de llanto
cuando supo la verdad
y prefirió irse lejos.
A ella que engañé de nuevo
cuando me apostó
a que no volvería
porque
un ciego no pasa dos veces
por el mismo lugar
y perdió
porque volvió
y la engañé
otra vez
y otra y otra.


Me estoy acordando de
aquel baboso
al que apodábamos la Pulga

(ya no me acuerdo
cómo se llamaba,
sólo sé que era
hermano de la Rina,
y que se murió de bolo
y que no tuvo dos oportunidades
porque se murió de bolo,
si, no es un error,
se murió de bolo
pero tenía derecho
a morirse de bolo...)

Un pensamiento dedicado
a su presencia por el mundo
no le cae tan mal
no importa dónde esté olvidado,
como el beso que le di
a aquella muchacha
en un Drive Inn
del Boulevard de Los Héroes...

Wednesday, September 24, 2008

ELEGIA A MI MADRE

"...Las que por aliviarme de dudas y querellas
me quitan las espinas y se las clavan ellas..."
Alfredo Espino

Las tardes parecían más seguras
a su presencia hermosa,

frente a ella parecía
que el peligro se esfumaba

en los días de mi infancia.

Como era tan protectora,
Sentimos la pobreza
pero no su flagelo.

Nada la divertía más que contar las anécdotas
de la "Loca" Amparo y Justo Armas
en el San Salvador de los cuarenta.

Su mirada expresaba un interés ilimitado
en lo que pasaba a su alrededor,
era de esas gentes luchadoras
que no se arredran al primer fracaso,
al contrario,
les da más ganas de seguir la lucha hasta vencer.
Quién sabe de dónde
heredó la gracia de mantenerse firme
con lo que creía,
y generalmente lo que creía era lo correcto.

Cuando sueño con ella siento miedo
de que todo sea sueño
y despertar es la copa
que derrama amargura
a mi existir vacío.

Hoy se cumplen nueve años
de que pasó a otro plano,

pero nunca se ha muerto,
sólo escapó a mis ojos por un tiempo,
hasta que llegue el día en que me duerma
y que sueñe con ella y ya no sienta miedo
de despertar jamás...

Wednesday, July 16, 2008

LA SENTENCIA FUE DE POR VIDA, SUSANITA...

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Foto de agosto de 1970, de izquierda a derecha,
Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Leslie Van
Houten.

A Susan Atkins, una seguidora de Charles Manson, que apuñaló a la bella actriz Sharon Tate quien se hallaba en su octavo mes de gestación hace casi cuarenta años, le fue denegada la libertad condicional por compasión, aún cuando se está muriendo de cáncer en el cerebro en un hospital cercano a la prisión de Corona, California, que ha sido su lugar de residencia en los últimos 38 años.

Dicen que ya te amputaron una pierna
y que no podés decir ni cuatro frases por día...
Dicen que tenés paralizada la mitad del cuerpo
y no podés siquiera tronar los dedos.
Dicen que sólo tenés tres meses de vida a lo sumo...
Triste, Susanita, triste lo que está pasando por estos días...

Pero...
¿Qué te había hecho la Sharon que la masacraste con tanta saña?
Vos misma dijiste sin remordimiento hace mucho tiempo
que la pobrecita Sharon
te pidió con llanto que la mataras a ella
"pero que no mataras a su bebé!"
Y no sólo la mataste a ella,
sino que también
le mataste a su bebé...
¿Qué te había hecho el bebé de Sharon, Susanita,
para que lo asesinaras antes de nacer?
Y no sólo eso,
también con tus dedos criminales
chupaste sangre de Sharon Tate
y sangre del bebé de Sharon Tate
y con la sangre de los dos inocentes
que ni te habían hecho nada
escribiste la palabras "cerdos"
en la puerta de su casa.
(porque los fuiste a asesinar a su casa).

No tuviste compasión
por dos seres que no te habían hecho nada
y ahora querés que tengan compasión por vos
otros a quienes les hiciste todo.
Por si no te acordás en esas dos personas:
le mataste una hija a una madre
le mataste una madre a un hijo,
le mataste un hijo a una madre,
le mataste una esposa a una esposo,
le mataste un hijo a un padre,
le mataste un nieto a una abuela
le mataste una hermana a una hermana,
y le mataste un sobrino a una tía.

Mirá cuanta gente mataste Susanita
Mirá a cuántos no les tuviste compasión...
(Cómo salías sonriente en los diarios y en la televisión
junto a tus compiches -que ahora ven
de soslayo lo que les va a pasar también a ellas-
mostrando al mundo tu irreverencia
y tu falta de remordimiento por lo que habías hecho.
no tenés ni la más remota idea
de lo que enervaba tu risa cínica
y tu mirada despiadada y asesina.
Imposible imaginar lo que habrá sentido la pobre Sharon
entre vos, asesina, y un puñal que le enterrabas una y otra vez
en su bendita pancita:
"No, por favor, por piedad, por compasión,
mátame a mí, pero no mates a mi bebé...!!!!
Y vos le contestaste indolente:
"Mira puta, tú me vales un comino,
te vas a morir y no puedes hacer nada contra eso"
¡Y qué habrá sentido el pobre bebecito...!
Me pregunto si ahorita
en el estado comatoso que te hallás,
pasarán por tu mente
esas imágenes de la Sharon
pidiéndote compasión...)

¿Les tuviste compasión vos a la Sharon y a su bebé
aunque fuera por un segundo?

"Tell me, tell me, tell me the answer.....
look out, Helter Skelter, Helter Skelter....yeah"

No, la verdad yo respeto tu deseo y el de tu familia
de que te liberen para que te vayas a morir en el calor
de un hogar con abracitos y besitos diciendo el último adiós.
(¿Sabés qué?
De alguna manera
ese deseo te lo han concedido
porque no estás en la cárcel
donde debería estar una asesina de sangre fría como vos,
estás en un hospital)

Sin embargo respeto más el deseo de la familia Tate
de que en esta vida te pudrás en la cárcel,
y que tu alma también se pudra
en el más recóndito,

asqueroso y fétido lugar
que tengan reservado los demonios

exclusivamente para vos en el infierno...

Me despido contándote
que anoche soñé con la Sharon,
en el sueño me encargó que te dijera de su parte:
"Mira puta, tú me vales un comino,
te vas a morir y no puedes hacer nada contra eso..."

Suena familiar veá...
Bye, bye Susanita...