Thursday, October 24, 2013

HASTA LA VISTA, MAESTRO

Al Dr. Carlos Ferrufino, in memoriam...

Cada día, cada hora, cada minuto
se cierra el círculo de la vida, 
que sin embargo sigue su marcha cantando.

Ha llegado la hora del crepúsculo,
del otoño, del invierno, del fin del ciclo,
y me sigue implacable la culpa
de haber pedido a mi padre 
(hace treinta y tantos años)
que ya no me diera noticias de 
amigos que perdía en las aguas de la Estigia.

Ahora llegó mi turno...
Cada día, cada hora, cada minuto,
un nuevo nombre se suma a la lista.
Y yo, que tengo miedo de escuchar un reproche,
tengo solo que tragarme mi amargura.

Y tuvo que ser precisamente hoy,
hoy que he pasado todo el día rumiando la tristeza 
de haber perdido hace treinta años un pedazo del alma 
con la partida de Pedrito,
que me entero de la pérdida de otro pedazo de mi alma
con la partida de Carlitos...

La verdad, ya me empieza a alegrar la idea
de quedarme pronto con mi muerte a solas...


Sunday, January 22, 2012

YO TAMBIEN ESTOY CANSADO DE LLORAR

Pero no como lloran las arañas en sus telas,
pero no como lloran mortalmente los pobres de mi patria
con sus hijos panzudos que lamen sus manitas
para sentir el sabor de la sal, penumbra en pena.

Estoy cansado de llorar porque de algo tengo que estar cansado
en esta vida ya larga y que pesa sin clemencia
con los recuerdos acumulados de tantos días idos.

Si yo fuera un hemir o un catarro asustado de un ratero
talvez así me convenciera que el amor es pasajero,
pero esta terca emoción del hastío que quema
ya no me va dajando luz en las pupilas.

Ya he llorado por gentes que se fueron del mundo
ya he llorado por besos de labios ya marchitos,
ya he llorado con llanto nocturno entre minutos
que se corrieron juntos quién sabe para donde.

Y ya no puedo más. La huella del último intento
de amar a una mujer se fue desvaneciendo,
y me ha quedado solo llorar en los recuerdos
esbozos derretidos de momentos vetustos
que entran sin hacer ruido y se quedan insomnes.

Llorar más ya no puedo, ya me quedé sin llanto.


Friday, December 09, 2011

ADIOS TINGUITO


Va a ser triste ya no verte Tingo
pululando por la casa,
o devaneándote en el patio en señal de cariño
cuando nos veías en tu territorio.

La vieja Nancy, que te apodó Mr Personality,
ya se fue del vecindario,
y el viejo Manny, que te decía Snow Ball
(por lo blanquito, blanquito que eras),
también se fue del vecindario.

Y yo voy a extrañar tu miradita
diciéndome tengo hambre,
y tu motor encendido cuando saboreabas comida aguadita,
y tu nerviosismo cuando me ponía a silbar...
Ya no digamos tus lloriqueos
cuando llegaban pájaros
a chingarte la paciencia con sus trinos.
Ya no vamos a jugar escondelero,
ya no, not any more...

No sé que te pasó hace cinco días
que dejaste de venir a casa,
hasta que apareciste ayer tarde con síntomas mortuorios...
Quizá un vecino malpechoso,
un verdaero maldito hijueputa,
te envenenó
Y regresaste a casa a morir con tu familia
(porque pujabas bien feo cuando te llevaba al hospital.)
Y luego tu cariño en los últimos minutos de tu vida
tu ronroneo cuando te rascaba la carita
diciéndome adiós mi viejo gracias por la comida aguadita...

Después que te me traen muertecito...
Ya no te voy a ver aquí en el mundo,
pero para nada significa que ya no te vaya a ver
gatito lindo...

Uno no sabe lo que espera en el más allá
donde son otras leyes las que rigen
donde son otros soles los que alumbran
donde son otras almas las que aman...

Ahora ya me queda poca vida para recordarte,
pero te prometo que la comida aguadita que dejaste
la voy a conservar, y así cuando yo parta
tendré algo más que amor para llevarte...