Sunday, January 22, 2012

YO TAMBIEN ESTOY CANSADO DE LLORAR

Pero no como lloran las arañas en sus telas,
pero no como lloran mortalmente los pobres de mi patria
con sus hijos panzudos que lamen sus manitas
para sentir el sabor de la sal, penumbra en pena.

Estoy cansado de llorar porque de algo tengo que estar cansado
en esta vida ya larga y que pesa sin clemencia
con los recuerdos acumulados de tantos días idos.

Si yo fuera un hemir o un catarro asustado de un ratero
talvez así me convenciera que el amor es pasajero,
pero esta terca emoción del hastío que quema
ya no me va dajando luz en las pupilas.

Ya he llorado por gentes que se fueron del mundo
ya he llorado por besos de labios ya marchitos,
ya he llorado con llanto nocturno entre minutos
que se corrieron juntos quién sabe para donde.

Y ya no puedo más. La huella del último intento
de amar a una mujer se fue desvaneciendo,
y me ha quedado solo llorar en los recuerdos
esbozos derretidos de momentos vetustos
que entran sin hacer ruido y se quedan insomnes.

Llorar más ya no puedo, ya me quedé sin llanto.


Friday, December 09, 2011

ADIOS TINGUITO


Va a ser triste ya no verte Tingo
pululando por la casa,
o devaneándote en el patio en señal de cariño
cuando nos veías en tu territorio.

La vieja Nancy, que te apodó Mr Personality,
ya se fue del vecindario,
y el viejo Manny, que te decía Snow Ball
(por lo blanquito, blanquito que eras),
también se fue del vecindario.

Y yo voy a extrañar tu miradita
diciéndome tengo hambre,
y tu motor encendido cuando saboreabas comida aguadita,
y tu nerviosismo cuando me ponía a silbar...
Ya no digamos tus lloriqueos
cuando llegaban pájaros
a chingarte la paciencia con sus trinos.
Ya no vamos a jugar escondelero,
ya no, not any more...

No sé que te pasó hace cinco días
que dejaste de venir a casa,
hasta que apareciste ayer tarde con síntomas mortuorios...
Quizá un vecino malpechoso,
un verdaero maldito hijueputa,
te envenenó
Y regresaste a casa a morir con tu familia
(porque pujabas bien feo cuando te llevaba al hospital.)
Y luego tu cariño en los últimos minutos de tu vida
tu ronroneo cuando te rascaba la carita
diciéndome adiós mi viejo gracias por la comida aguadita...

Después que te me traen muertecito...
Ya no te voy a ver aquí en el mundo,
pero para nada significa que ya no te vaya a ver
gatito lindo...

Uno no sabe lo que espera en el más allá
donde son otras leyes las que rigen
donde son otros soles los que alumbran
donde son otras almas las que aman...

Ahora ya me queda poca vida para recordarte,
pero te prometo que la comida aguadita que dejaste
la voy a conservar, y así cuando yo parta
tendré algo más que amor para llevarte...

Monday, November 28, 2011

ULTIMO RESPIRO

A mi amiga nancy Peugh, en el día de su partida...

Se fue con la misma simpleza
con la que llegó al mundo,
sin muchos aspavientos
sin conversaciones fatuas
sin esperar mucho del hado
(mucho menos el cáncer
que la esperaba a ella.)

Un día la conocí y pareció reírse
reírse de la vida, que reía para otros,
reírse del destino, que le tendió una trampa,
reírse de unos labios que nunca la besaron...

Eso sí, lloró mucho,
lloró por los amores que nunca la abrigaron,
lloró por las tragedias que halló por el camino
lloró por la comedia de esta vida sin gracia.

Para Nancy el tiempo no importaba
sentada a la mesa de la vida
la desesperó la tardanza de la huída
y cuando llegó la muerte
sintió quitarse un gran peso de encima.

La última vez que la vi me dijo altiva:
"Mañana moriré", con la mirada.
Me demostró un adiós sin compromiso
un "hasta siempre" sin ostentaciones,
un "ya no te veré más" sin voz y sin palabras,
un "hasta nunca, amigo" sin marcas en los labios,
los que nunca besaron,
los que siempre sonrieron,
los que ahora están yertos,
los que ahora están muertos...